El sector de la moda: perspectivas de futuro
La industria de la moda es extremadamente compleja. No obstante, se puede identificar fácilmente un elevado número de problemas comunes a todas las empresas
No hay empresas de moda típicas. Provienen de un amplio espectro de empresas que operan en los mercados de tejidos, calzado, ropa para el hogar y accesorios.
Además la industria abarca multitud de tipos de empresas, incluyendo minoristas, compañías dedicadas al diseño, distribución y venta, empresas con bases de producción propia y otras firmas que subcontratan la producción pero mantienen el control de las partes del proceso de producción.
Asimismo, las empresas que trabajan en el sector de la alta costura se enfrentan con frecuencia a presiones distintas a aquellas que trabajan con mercancías de bienes de moda.
Todos estos factores se combinan para hacer del sector de la moda uno de los más complejos que existen. No obstante, se puede identificar fácilmente un gran número de problemas comunes a toda la industria:
- Los clientes tienen el poder.
- Las cadenas de suministro son muy complejas.
- La introducción de los productos y la entrega llevan mucho tiempo.
- Las empresas deben gestionar gran variedad de productos.
- Mantener un inventario equilibrado es crucial.
Los clientes tienen el poder
Los clientes de hoy en día tienen más poder de compra que nunca y generalmente son menos tolerantes debido al aumento de la presión del tiempo disponible inherente en el estilo de vida de hoy en día.
Son más conscientes de los temas de derechos humanos y medioambientales y esperan mayor calidad. Demandan gran variedad de cambios con más frecuencia en las opciones disponibles, y esperan que en una misma tienda haya disponibilidad inmediata de todo el conjunto de prendas y accesorios en las combinaciones de color y tamaño deseadas.
Los minoristas son los primeros en términos de satisfacción de las demandas de los clientes, pero todas las empresas de la cadena de suministro se rigen por la necesidad de anticipar y cubrir las necesidades de sus clientes. Desde el diseño, pasando por la producción y hasta la venta final, todos los miembros de la cadena de suministro necesitan contribuir a mantener las tiendas surtidas con los bienes adecuados cuando el consumidor quiere comprarlos.
Las empresas receptivas con las exigencias del cliente son aquellas que permanecerán rentables en un entorno de intensa competencia global y en el cual aumentan los gastos operativos y de material.
Las cadenas de suministro son complejas
La industria de la moda se caracteriza por cadenas de suministro globales y una logística compleja. Los gastos de mano de obra y transporte determinan con frecuencia dónde tiene lugar la producción, y la subcontratación de toda la producción o parte de ella es algo común. Las empresas de la industria tienen que tratar muchos problemas de aprovisionamiento globales y necesitan una revisión constante de las estrategias de suministro.
Las tareas de producción suelen repartirse entre múltiples ubicaciones, lo que supone que podrían ubicarse en diferentes países. La programación del corte, la costura, la subcontratación y el transporte y sincronización con el suministro de materias primas es un proceso excepcionalmente complejo.
La introducción de los productos y la entrega llevan mucho tiempo
Trabajar a través de numerosos pasos previos a la producción, incluyendo el diseño, la selección de hilos o tejidos, el desarrollo de prendas, la especificación y el muestreo, la industria precisa de grandes plazos para sacar un producto nuevo al mercado.
Tanto la complejidad de la cadena de suministro como la naturaleza global de la producción contribuyen a generar largos plazos en la industria. La combinación de dichos tiempos de acción y de puesta en el mercado no encaja bien con la necesidad de una rápida respuesta a los cambios en las exigencias de los consumidores.
La naturaleza de la industria, temporal y guiada por las tendencias, implica que los ciclos de vida de los productos sean cortos. Incluso para las líneas repetitivas en las que los ciclos de vida se amplían aún más, con frecuencia hay pequeños cambios en las combinaciones de diseño, color o tamaño que deberían modificarse. La logística de la gestión del amplio número resultante de estilos y unidades de almacenamiento es un complejo ejercicio.
Las empresas deben gestionar gran variedad de productos
Los productos de moda varían desde líneas básicas repetitivas, como la calcetería y la ropa interior básica, pasando por las marcas reconocidas de precio medio hasta las firmas de alta costura. Mantener la consciencia de la marca y la lealtad a la misma es un factor crítico a la hora de conservar la posición en el mercado. Los márgenes de las líneas básicas repetitivas son bajos, así que ni el minorista ni el fabricante pueden permitirse quedarse sin existencias.
Al movernos hacia el sector de la moda de alta calidad, los márgenes mejoran y los volúmenes de ventas disminuyen, pero los consumidores demandan opciones en continuo cambio, exigiendo que las empresas produzcan varias colecciones al año.
Muchas empresas se enfrentan además al desafío de gestionar una mezcla de líneas repetitivas y productos organizados en colecciones, y necesitan segmentar su abanico de productos y gestionar los diferentes segmentos de la forma apropiada. Desde el diseño, pasando por la planificación, aprovisionamiento, producción, distribución y venta, las exigencias de los distintos segmentos de productos deben definirse individualmente si las empresas quieren tener éxito.
Las empresas necesitan claridad con respecto al sector del mercado al que se dirigen, y deben centrar sus procesos empresariales en consonancia.
Mantener un inventario equilibrado es crucial
En todas las industrias, las empresas se esfuerzan en mantener los niveles de inventario al mínimo. En la industria de la moda, la necesidad de mantener los niveles de inventario bajo control se ve agravada por la naturaleza corta de los ciclos de vida de los productos. En esta industria, sólo pueden venderse los bienes.
Para las marcas regidas por colecciones, la totalidad del espacio debe situarse en tiendas minoristas en las que se lanza la colección; en caso contrario, la oportunidad de negocio se pierde y la exposición a la obsolescencia es un gran riesgo.
Para líneas más repetitivas, para los minoristas y suministradores resulta crítico que no se queden sin existencias. Esta área del mercado no tiene el mismo nivel de fidelidad a la marca y los consumidores se verán tentados a cambiar las marcas si el color o tamaño que quieren no está disponible en las tiendas cuando acuden a realizar sus compras.
Para todas las empresas, mantener el equilibrio del inventario al nivel necesario para satisfacer la demanda al tiempo que se aseguran de que no dejan inventario obsoleto es una cuestión primordial.
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